Web propia para que te contacten directo, sin comisión

Qué incluye la ficha pública de tu alojamiento en StaySuite, el formulario «Consulta fechas» que dice si unas fechas están libres y cuánto cuestan, cómo llega una solicitud a tu panel y por qué no hay comisión por reserva ni cobro online.

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Cuando alguien reserva tu casa por un portal, el portal se queda una parte. Cuánta depende de cada uno y de cómo esté configurada tu cuenta, así que lo mejor es que lo mires en tus propias liquidaciones. Para tener una cifra a mano, la web de StaySuite pone un ejemplo: cuatro noches en julio, 1.240 € de reserva, de las que en ese ejemplo el portal se queda 192,20 €. Ese dinero pasa por tu casa cada vez que el cliente entra por un tercero, y la única manera de que no pase es que el cliente entre por ti.

Para eso hace falta un sitio al que enviarle: una ficha pública con tu casa, sus fotos y una forma sencilla de contactarte. Este artículo cuenta qué tiene exactamente la ficha de StaySuite, qué camino sigue una solicitud desde que alguien llama hasta que tú la aceptas, y qué cosas no están incluidas, porque la más importante (el cobro online) no lo está.

Qué tiene la ficha de tu alojamiento

Cada alojamiento tiene su ficha pública: título, descripción, fotos, datos de capacidad y precio, y un formulario de contacto asociado a esa casa concreta. Si el propietario tiene varias casas, cada una tiene su ficha y el visitante puede ver el conjunto. El dominio y el alojamiento de la web los pone el equipo de Codelabs.

Dos cosas hacen más trabajo que el resto. La primera es el formulario «Consulta fechas» de la ficha: el huésped indica entrada, salida y número de personas, y la web le dice si esas noches están libres según tu calendario y cuánto costarían, con el desglose (noches, limpieza y tasa turística, con la fianza aparte). Si están libres, le deja enviarte la solicitud con su nombre y un teléfono o un correo. Si algún calendario importado de un portal lleva más de tres horas sin leerse bien, la web no afirma que las fechas están libres: dice que no puede comprobarlo ahora. La segunda es el asistente: cuando el huésped llama al número del alojamiento, o le escribe por chat, consulta el mismo calendario y los mismos precios, y recoge las fechas, las personas y el contacto. La web pública del alojamiento lleva además el chat del asistente, con llamada desde el navegador, y contesta con ese mismo calendario.

El camino de una solicitud

  • El huésped rellena «Consulta fechas» en la ficha, o llama al asistente, con sus fechas de entrada y salida y cuántas personas son.
  • Si según el calendario están libres, ve el precio con desglose y deja su nombre y un teléfono o un correo. Se crea una solicitud pendiente que guarda el precio que se le dijo. No es una reserva ni ocupa el calendario.
  • Te llega un correo de aviso con la casa, las fechas y el contacto, y la solicitud aparece en el panel, en la sección de reservas.
  • En el panel ves además si esas noches ya están ocupadas por otra reserva, por un bloqueo o por una reserva de un portal cruzada por iCal.
  • Tú la aceptas o la rechazas. Si las noches están ocupadas, el panel no te deja aceptarla sin avisarte de qué las ocupa.

Hay una decisión de diseño importante en el segundo punto: el asistente solo puede crear solicitudes, nunca reservas confirmadas. Aunque el huésped insista en que le digan que está reservado, la respuesta del asistente es siempre que es una solicitud pendiente y que la confirmas tú. Se hizo así después de ver que un asistente que dice «reservado» a unas fechas que luego están cogidas es la peor forma de provocar una doble reserva.

Sin comisión por reserva, con matices

StaySuite cobra una cuota mensual y no se queda ningún porcentaje de las reservas, entren por donde entren. Lo que le cobres al huésped es tuyo entero. La cuenta es fácil de hacer con tus propios números: si hoy pagas una comisión sobre cada reserva de portal, calcula cuántas reservas directas al año necesitas para igualar la cuota. Con los datos del ejemplo de arriba, el ahorro de una sola reserva ya cubre una parte importante de un mes de plan.

Los matices son honestos y conviene tenerlos presentes. Una reserva directa no trae la visibilidad de un portal: nadie llega a tu web si no sabe que existe, así que tu web vive de lo que enlaces (tus redes, tus huéspedes anteriores, el boca a boca, una búsqueda por el nombre de la casa). No sustituye a Airbnb o Booking, los complementa: la idea es que el huésped que repite, o el que llega recomendado, no tenga que pasar por ahí.

Lo que no hace

  • No cobra online. En el producto no hay una pasarela de pago para que el huésped pague la estancia o la señal: la reserva se confirma y se cobra por el medio que ya uses fuera de StaySuite. Lo decimos claro porque es lo primero que se supone.
  • No es un motor de reservas: «Consulta fechas» dice si están libres y cuánto cuestan, pero lo que envía el huésped es una solicitud, y la aceptas o la rechazas tú.
  • No es un channel manager en tiempo real: los calendarios de los portales se leen cada 20 minutos aproximadamente y cada portal relee el nuestro a su ritmo. Por eso, con un calendario importado sin leer bien desde hace más de tres horas, la web no afirma que las fechas están libres.
  • La web pública del alojamiento lleva el chat del asistente, con llamada desde el navegador, en cuanto el asistente está dado de alta.

Y una cosa que no cambia: reservar por tu web no te exime del parte de viajeros. Tienes que comunicar a los huéspedes igual que si hubieran llegado por un portal. StaySuite te da un enlace por reserva para que rellenen sus datos desde el móvil, pero el envío a SES.Hospedajes lo haces tú. Tienes el paso a paso en nuestro artículo sobre el parte de viajeros.

A quién le conviene y en qué plan está

Le conviene al propietario que tiene huéspedes que repiten, recomendaciones o un público propio al que llevar a su web, y que hoy paga comisión por reservas que habrían llegado igual. No le conviene a quien depende al cien por cien de los portales para que le encuentren y no tiene ningún canal propio: la web sola no le traerá reservas. La ficha con contacto directo y el asistente que recoge las solicitudes están en todos los planes, desde el de un alojamiento, a 29 € al mes con el precio pionero (hasta el 31 de diciembre de 2026). Para tres casas son 49 € al mes, y para quien gestiona las de otros, hasta diez, 99 € al mes.

Pide la demostración, mira la ficha de una casa de ejemplo con su formulario de contacto y habla con el asistente. Empiezas por un alojamiento; si funciona, añades los demás.

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