El 57 % de las estancias en España no pasan de tres noches. Eso significa más entradas, más salidas y más mensajes por el mismo dinero, muchos de ellos en un idioma que no es el tuyo y a una hora en la que duermes.
Veintiún datos por huésped, veinticuatro horas de plazo, multas de cien a treinta mil euros y un registro estatal que entró en 2025 y quedó anulado en 2026. Lo que hay que saber ahora, sin dar por hecho nada de lo anterior.
Airbnb se lleva el 15,5 % del anfitrión en cada reserva. Puesto en euros sobre una casa que se alquila varias semanas al año, es una cifra que casi nadie suma de golpe.